Los pisos laminados y su limpieza

A continuación consejos sobre los pisos laminados y su limpieza. Además de algunos consejos para su mantenimiento.

Los pisos laminados son seguramente la opción más utilizada en la actualidad para acabados en interiores, los encontramos en nuestros hogares y oficinas. Poseen características que los vuelven interesantes, como que son ecológicamente amigables y se instalan de manera fácil y rápida. Además de ser muy durables al impacto y a la abrasión. 

Pero como como mantenemos nuestros pisos laminados limpios y relucientes una vez hayan sido instalados? 

Es fundamental entender que estos pisos ameritan cuidados especiales para garantizar su mantenimiento y durabilidad, siendo la limpieza un aspecto destacado.

Como cuidados básicos para prevenir que se rallen o se raspen, de forma cotidiana se debe retirar el polvo y suciedad que se acumula. Esta acción la debemos realizar con un trapeador seco o una aspiradora de cepillo muy suave. También, es buena idea colocar en la entrada un tapete atrapamugre y evitar ingresar arena en los zapatos de suela de madera. 

Cada 8 a 15 días, dependiendo de las personas que habiten y las condiciones ambientales, y para una limpieza más profunda, se puede trapear humedeciendo ligeramente una mopa en agua caliente. El agua es el líquido que menos afecta la capa exterior que protege este tipo de pisos. También se pueden utilizar detergentes suaves  o vinagre de fácil consecución en el mercado. Es muy importante tener en cuenta que debe disuelto en partes iguales con agua. Además se deben seguir las indicaciones del fabricante de pisos. Debemos tener en cuenta que la humedad debe secarse en menos de dos minutos. Para la limpieza, un piso laminado para mantenerse en buen estado, requiere de una limpieza diaria con una mopa para retirar polvo y humedecer cada 8 días en lo posible.

Importante:

No debemos usar aceites ni ceras, ni abrasivos pues dañan la capa protectora exterior de los pisos laminados.

Cuando usemos mopa o un trapero lo haremos siguiendo el patrón o veta del diseño de las tablillas.  Al realizar esta acción recogemos cualquier residuo que haya caído entre las líneas de las piezas del piso laminado.

En caso de derrames, estos deben ser limpiados inmediatamente con un trapo seco y/o húmedo según sea el caso (dependiendo de la sustancia, por ejemplo algo pegajoso). Si dejamos por bastante tiempo  el líquido regado este puede crear burbujas, manchar o dañar la capa protectora exterior así como las interiores de nuestra tablilla de piso laminado.

Evitemos el uso de escobas y cepillos de cerdas duras. Además conviene proteger las patas de los muebles en su parte inferior para evitar rayones. Las manchas de grasa, vino y sangre, se deben  limpiar con un trapo de microfibra, utilizar agua y jabón especial para suelos laminados, y finalmente secar bien.

En conclusión…

Limpiar los pisos laminados de manera adecuada es muy importante para mantenerlos en buen estado. Estos consejos de limpieza le ayudarán a a mantenerlos en buen estado, libres de rayones, libres de grasa, y protegiendo la capa del laminado para que los espacios reluzcan y sus pisos perduren por muchos años.

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